El muro que condena a los palestinos a vivir en una cárcel

Jamal Juma es un hombre con talla de estadista. De líder político. Y esas cosas se notan apenas empieza a conocerse a una persona. Este hombre, alto y con una perilla cana es miembro de la Campaña Popular Palestina contra el Muro del Apartheid y es representante de todos los comités populares de Cisjordania. A pesar de la humildad y cercanía que se siente al escucharle ha conseguido, a base de mucha paciencia y mucho trabajo agrupar a sensibilidades palestinas de lo más diversa en favor de una lucha.

Es la típica clase de persona con la que uno podría pasarse horas hablando hasta perder incluso la noción del propio tiempo. La representación de Euskal Herria que estos días visita los territorios ocupados ha podido comprobarlo en primera persona, cuando él mismo les ha ofrecido una información detallada sobre el muro que rodea ciudades y aldeas de Cisjordania, transformándolas en guetos o bantustanes, mientras aísla a otras que están siendo cercadas por la continua expansión de asentamientos sólo para judíos y que, junto a las «carreteras de conexión exclusivas para colonos» las dividirán aún más.

El citado muro, que comenzó a construirse en 2002 y que permite al Estado hebreo anexionar y aislar complemente Jerusalén, corazón de Palestina, crea un sistema de puertas y permisos que mantiene a la población palestina separada de sus tierras y, en muchos de los casos, la recluye, convirtiendo sus propios pueblos en cárceles a cielo descubierto.

Lo peor está aún por llegar. O al menos eso es lo que el Estado hebreo busca, ya que, según sus planes para un futuro no muy lejano, el 47% de la tierra de Cisjordania será confiscada y la población palestina terminará recluida en bantustanes, una jugada cuyos resultados en la Sudáfrica del apartheid son de sobra conocidos.

«Ni en los peores momentos de la Sudáfrica del apartheid existieron carreteras de uso exclusivo para blancos», detalla Juma.

Pero la historia del pueblo palestino aparece, una vez tras otra, claramente ligado a la resistencia. Esta vez no ha sido para menos. En respuesta a la construcción de este muro separatista se constituyó, gracias, en gran parte, a la labor de Jamal Juma, la Campaña Popular Palestina contra el Muro del Apartheid, que aúna diferentes ONG y comités populares con el objetivo de detener la construcción de esa aberración y desmantelar los más de 800 kilómetros construidos hasta hoy.

Además de acciones como obstaculizar las labores de construcción del muro o manifestaciones -desde 2002, 26 personas han muerto, según fuentes del colectivo Stop The Wall, del que Juma forma parte, mientras participaban en este tipo de acciones-, pidieron a la sociedad civil, partidos políticos y a la comunidad internacional que adopten posiciones proactivas para la desaparición de esa barrera que ha separado a decenas de familias.

A nivel local, la campaña se centra en documentar y denunciar las violaciones de derechos que sufren los palestinos, así como apoyar las acciones de resistencia que cada pueblo decida desarrollar.

En el plano internacional, Jumad tiene claro que el camino es el llamamiento a adherirse la campaña de Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) contra el Estado de Israel para conseguir que se sienta aislado, «porque, si en Sudáfrica no se hubiera llevado a cabo esa tarea, el cambio nunca hubiera sido posible», destaca.

Concluye que la represión que Israel ha venido ejerciendo contra Stop The Wall «no ha hecho que nos rindamos». Todo lo contrario, el hecho de que «nos vean como gente con influencia» les insufla ánimos para seguir adelante.

Ruben Pascual

La pelota de la paz

Cuatro años después regresó a Belén. Visitamos el campo de refugiados de Aida. Más de 5.000 personas, de 26 pueblos de los alrededores, viven aquí en condiciones durísimas, sin tener garantizados a diario ni tan siquiera el agua y la luz. El muro que estrangula el campamento, y del que os muestro hoy esta foto, encierra también historias cómo la de esta pelota de la paz que me encontré en mi anterior estancia aquí:

“Shalom” (Paz), saludan los soldados israelíes a las puertas del infierno, en los check-point del muro que los protege de la Palestina ocupada. “Shalom”, saludan y humillan. Cada vez que te dan la paz, sientes un dolor en el pecho. “Shalom”, disparan. Es la paz de los cementerios. Paz sin vida. “La paz es la palabra que atesora el viajero para el cruce en el camino con el viajero”, recuerda el poeta palestino Mahmoud Darwish. “Shalom”, armados hasta los dientes. Palabra de soldado. La muerte de la palabra.

“Es un fracaso educativo”, reconoce el primer ministro de Israel, Ehmud Olmert. No se refiere a sus militares. Ocho jóvenes, de origen judío, han sido detenidos por atacar a judíos religiosos, inmigrantes, drogadictos y homosexuales. Formaban un grupo neonazi y pretendían conmemorar el cumpleaños de Hitler en el Museo del Holocausto, en Jerusalem. Los jóvenes llegaron a Israel gracias a la Ley de Retorno, que concede la nacionalidad a cualquier persona con un abuelo judío. Eli Boanitov, uno de los miembros de la banda, habla de sus antepasados en un chat localizado por la policía: “Mi abuelo es medio judío, así que no voy a tener hijos para que ese pedazo de mierda [el bebe] no tenga una gota de sangre judía”. Neonazis judíos, bienvenidos al siglo XXI, a las catacumbas. “Si todo sobrepasa su límite/ se tornará, un día, su contrario./ Y la vida en la tierra será sombra/ para que no veamos…”, vaticina Darwish.

La paz es inocente y lleva coletas. Dos crías, solas, con el uniforme del cole y la mochila llena de libros, atraviesan el “portal de Belén”, la entrada del muro del apartheid en esa famosa localidad palestina. De un lado, la escuela. Del otro, la casa. Su tierra, partida por un monstruo. Dos niñas, chiquitas. De aquí para allá. Hormiguitas de la paz. Sin prisa. Sin pausa. “La paz es un tren con pasajeros que van o vienen de excursión por las afueras de la eternidad”, sueña Darwish. En el muro de Belén, del lado palestino, entre las infinitas pintadas-grietas que lo denuncian, rescatamos una: “Give me my ball back”. Devolvedme mi pelota.

Gorka Andraka

El Muro y la vida

Kilómetros y kilómetros de Muro. De todas las alturas, en todas direcciones, por todos lados. En la cima de las montañas, atravesando las calles de las ciudades, por los lugares más insospechados. De todas las imágenes del David de cemento y alambre, me quedo hoy con esta que vi cerca de Tulkarem, junto al mercado de Nazlit Issa. Pasear por este mercado, hoy abandonado al quedar separado de sus gentes por el Muro, supone remover todos sus fantasmas. En agosto de 2003, los bulldozers y excavadoras israelíes que iban a condenarlo en vida, no conformes con eso, destruyeron buena parte de sus tiendas y comercios. Hoy sólo queda allí el esqueleto de lo que en otro tiempo era el corazón de ese pueblo.

Muy cerquita de Nazlit Issa, caminando junto al Muro, descubrimos uno de esos monstruosos rincones en los que el cemento casi lapida a las viviendas. Sobre el Muro, varios brazos y manos en alto y una frase: “To exist is to resist”. A sus pies, unas plantas y flores trepando por por sus paredes. La vida desafiando, conquistando, a la muerte.

Gorka Andraka

La lucha contra el Muro

Es una de las ocupaciones más inteligentes de la historia”, explica Jamal Juma mientras detalla lo que suponen para Palestina y cómo están diseñados y planificados los asentamientos de colonos, el muro, las áreas militares, las carreteras bypass (sólo para israelíes) o las doce zonas industriales promovidas por Israel en Cisjordania con inversiones de empresas de Alemania, Reino Unido, Noruega o Sudáfrica). Jamal Juma es coordinador de la iniciativa Stop de Wall, Campaña Popular Palestina contra el Muro del Apartheid, una coalición de comités populares locales y oenegés que luchan desde el 2002 contra el Muro y la colonización israelí.

Junto a Jamal Juma hemos visitado la ciudad de Tulkarem, en el norte de Cisjordania, y nos hemos reunido con varios integrantes de uno de los Comités Populares contra el Muro en esa región. Aquí no quieren saber nada ya de reanudar “unas negociaciones con Israel que en los últimos 8 años sólo nos han traído más frustración”. Su propuesta, “aislar internacionalmente” a Israel, para lo que están impulsando desde hace unos años la campaña de boicot, desinversiones y sanciones (BDS) contra ese país. Este apoyo les ha supuesto que muchos de sus activistas y líderes hayan sido arrestados (entre ellos el propio Juma en 2010) y sus oficinas de Ramala allanadas y saqueadas por el Ejército israelí.

La magnitud del drama y destrucción que supone el Muro del Apartheid a su paso por cualquier ciudad, aldea o monte palestino acongoja e intimida. Siguiendo su recorrido a pie de tierra, asomándonos a sus infranqueables paredes, cuesta creer, pese a la evidencia física de poder incluso palparlo, pintarlo, que pueda existir algo así, qué alguien haya sido capaz de imaginar y levantar, con el permiso tácito de toda la comunidad internacional, un engendro de tal magnitud. Colocados frente al Muro, ante su barbarie e inhumanidad, se multiplican los sentimientos de vergüenza, impotencia e indignación.

El Muro humilla. Con su sola presencia, su majestuosidad, su poder. Como si no fuera suficiente con sus consecuencias, sus estadísticas macabras. Por citar sólo un par de ellas: 22 pueblos palestinos, alrededor de 225.000 personas, han quedado aisladas por el Muro de Jerusalen Este, su ciudad y hogar, el centro de sus vidas. Más de 100.000 olivos, algunos de ellos milenarios, fueron arrancados y destruidos para poder levantar el Muro. De momento, Israel lleva construidos 750 kilómetros de los 810 que contemplan sus últimas estimaciones. Visto lo visto, su impacto, dudo mucho que tenga un punto y final.

Para Jamal Juma, coordinador de la campaña Stop the wall, “los cambios en Oriente Medio, las revoluciones en marcha, benefician al pueblo palestino ya que la posición que esos países mantenían respecto a Israel va a tener que cambiar”. Lo mismo que le va a suceder a estados Unidos que “si veta a Palestina en Naciones Unidos va a recibir represalias por parte de los países de la zona y va a ver amenazada su posición en la zona”. Por lo que respecta a Israel, “este país ha decidido no modificar su actitud respecto a Palestina y eso le va a suponer a corto plazo un mayor aislamiento internacional y va a traer más guerras a Oriente Medio”. Sobre la proclamación del Estado palestino en Naciones Unidas, Jamal Juma señala que “no es momento de hablar de uno o dos Estados y sí de cumplimiento de derechos. Israel debe reconocer, por ejemplo, su responsabilidad en la Nakba y después, si quieren, podemos sentarnos para negociar sobre si somos uno o dos estados”.

Gorka Andraka.

Oliben orlegian presoen gomuta

Ramalan iletargi betea  eta udako tenperatura, hamen Bizkaian dagoan ordu bardina daukagu. Hori bai arratsaldeko 5,30etan iluntzen hasten da eta goizeko 6retarako eguna erabat argituta dago.

Jerusalemetik urten dogu, eta lehenengoz check-point handiakaz eta asentamenduakaz lehenengo kontaktua euki dogu.

Asentamenduetan kolono israeldarrak bizi dira eta Isarel legez kanpokoak diran arren gero eta asentamendu gehiago egiten dabil eta ez hori bakarrik dagoeneko eregita dagozan asentamenduen artean honeek lotzeko errepideak sortu ditu judutarrentzako errepideak.

Pertsona bateri entzun deutsagu Hegoafrikan apartheid-eko egoeran ez zala zurientzako edo baltzetzako aparteko errepiderik egon. Ba 2011garren urtean, ekialde hurbilean 810 kilometro daukazan harresi erraldoi bategaz batera errepide baztertzaileak aurrez aurre topau geinkez.

Uritik atara eta nekazal eremura joan gara, gaur olibondoetatik olibak koiten hasteko sasoia hasi dalako. Egun berezia da palestinarrentzat; hilabete emongo dabe olibak jasoten eta lehenengo sektoreari jagokonean produktu hau eurentzako ezinbestekoa da.

Artzain askok ezin dabez euren ardiak kortatik larreetara eroan; zergaitik? harresia edo asentamenduren bat tartean dagozalako. Gainera kolonoek palestinarrak erasotzeko taldeak sortu dabez, Israelgo ejerzitoak formazinoa emon deutse horretarako. Kolonoen zigorbakotasuna handituz doa, aurten zisjordanian 6 mezkita erre dabez.

93garren urtean 100 mila kolono egozan gaur egun milioi erdira heldu dira.

Denporaldia hasten dala ospatzeko Fronte Popularreko kideek (Fronte Popularra, Hamas eta Al Fatahren atzetik hirugarren alderdi politikoa da Palestinan) berbaldi politikoa hasi dabe ehundaka gazte palestinarren aurrean. Ekimen politikoan NBEan Palestina 194garren estatu izateko eskakizuna irakurri dogu.

194, badira gehiago espetxeetan dagozan presoak, une honetan 220 inguru gose greban eta gu euren gurasoakaz egon gara Tulkaremeko akanpaleku baten. Gurutze Gorriaren aurrean protestea egiten egozan Israelek eraginda GKE honek ez dauzelako gose greban dagozan presoei arretarik eskaini gura. Sinestezina baina holan da.

Ramik 16 seme-alaba daukaz horreetatik bi preso. Gurasoak kartzelara urtean behin baino ezin dira joan euren seme-alabak bisitetan, Israelek ez deutse aukera gehiagorik emoten.

Alfre Elgezabal

Jerusalen, erresistitzearen duintasuna

Gaur iritsi da –igandean– Palestinara Euskal Herriko hainbat sektoretako kideek osatutako brigada. Paz con Dignidad eta Biladi elkarteek antolatutako misio honek, besteak beste, israeldar okupazioak dakartzan ondorioak salatzea eta, neurri batean, Tel Aviveko gobernuak palestinarren aferaren inguruan ezarritako blokeo informatiboa haustea du xede.

Unibertsitateko irakasleak, abokatuak, sindikatuetako ordezkariak eta kazetariak dira, beste eragile batzuen ordezkarien artean, taldea osatzen dutenak. GARA ere taldean parte hartzen ari da eta, egunero egunero, Gara.net bere webgunearen bitartez taldeak burutzen duen lanaren berri emango du.

Eguna goizetik hasi da taldekideentzako, goizaldeko bostak aldera iritsi baitira Tel Aviveko aireportura eta behin aireportuko kontrolak igaro eta hotelera helduta hasi da Jerusalenera bisita.

Hiri harrigarria da oso. Hainbat kultura eta erlijio, armiarma sarea bailiran, elkarren ondoan baitaude. Alta, horrek ez du esan nahi elkarbizitza bat dagoenik. Hamarkadetan zehar israeldarrek palestinarren gainean ezarri nahi izan duten menpekotasuna dago, egunerokotasunean nabarmen nabarmena dena.

“Egunen batean mundura bakea iritsiko balitz, konponbidea hemendik atera beharko litzateke. Munduko hiru erlijio monoteisten gune sakratuak kilometro karratu eskas batean bizi baitira. Unibertsoaren lagin txiki bat da Hiri Zaharra”, esan du Mahmud Jeddak, bere desirak eta ironia puntu bat biltzen duen baieztapenarekin.

Aita Txadekoa eta ama jordaniarra zuen gizon honek, palestinarren alde egindako lanagatik 17 urtez kartzelan egondakoa da eta jakin badaki irtenbidea ez dela hortik etorriko.

Okupazio israeldarrak palestinarren eguneroko bizimoduan daukan eragina irudikatzeko adibideak non nahi aurki daitezke. Jakina da palestinarrek pairatzen dituzten desjabetzeak eta beren etxeen eraisteak. Baina badira zenbait datu lazgarri, eta agian hain ezagunak ez direnak.

Palestinarrek Jerusalengo agintearen aurrekontuari %33aren ekarpena egiten diote zergen bitartez. Aurrekontu horietatik, ordea, %5 baina ez da beraien onurarako gastatzen. Kaleetako zarama biltzeko ere antolatu behar izan dira, zerbitzu hori ez dietelako ematen. Gainerako azpiegitura eta zerbitzuetan ere, nabarmena da Ekialdeko Jerusalenek sufritzen duen egoera.

Hezkuntzan ere kontuak ez du itxura hoberik. Azken 30 urteotan hiru ikastetxe baino ezin izan dira eraiki, Israelgo Gobernuak bakarra eraikitzeko baimena eman bazuen ere. Hezkuntzarako sistemak edota ikasle kopuru jakin bati egokitzen zaion irakasleen zenbatekoa arras desberdina da, Jerusalengo ikastetxe guztiak aginte berberaren menpe dauden arren. Gainera, nazioarteko zuzenbideari jarraiki, Israeli dagokio, potentzia okupatzaile den neurrian, herritar guztien oinarrizko beharrak asetzea.

Horri guztiari gehitu behar zaio Jerusalenen bizi direnetako askok ez dutela nortasun agiririk ere. Halako bizitzeko baimen bat daukate, eta haietako askok galtzeko arrisku larria daukate Zisjordaniara igarotzen baldin badira.

Misioko partaideek arratsaldean bisitatu duten Raed Hamadeh doktoreak azaltzen duenez, “Jerusalenen bizitzea ez da erraza”. Hezkuntza eta osasunari buruzko proiektuak garatzen dituen Health Work Comitees erakundean lan egiten du Hamadehk, eta bere aburuz, ulergarria da Jerusalenen bizi diren palestinarrak bertatik alde egitea, “Zisjordanian edo beste edozein lekutan bizitza errazagoa delako”, Israelgo Gobernuaren eta Armadaren etengabeko trabak kontuan hartuta.

Baina horretan datza, hain zuzen, herri palestinarraren borrokaren edertasun eta duintasuna. Herri oso bat mapatik ezabatu nahi duen Estatu baten aurka tinko mantendu eta nobere izaerari uko ez egitea. “To exist is to resist”, azpimarratu du Hamadehk. Laburpen egokia akaso: Existizea erresistitzea da.

Ruben Pascual

Welcome to Palestine

A las seis y media de la mañana del domingo, con menos dificultades de las previstas, apenas un par de preguntas en el control de entrada del aeropuerto Ben Gurion de Tel Aviv, cuántos días piensas quedarte y qué vas a hacer en Israel, pisábamos tierra palestina ocupada rumbo a la ciudad de Jerusalén. Nada más salir del aeropuerto, Andrea Belloni, delegado de Paz con Dignidad, nos recibía con un caluroso “Welcome to Palestine“.

En este viaje, organizado por las oenegés Biladi y Paz con Dignidad, participamos 16 personas. Periodistas de diferentes medios de comunicación vascos y representantes de la Universidad del País Vasco, los sindicatos CCOO y ELA, el Colegio de Abogados de Bizkaia y CEAR-Euskadi. Hasta el próximo 16 de octubre vamos a quedarnos por aquí para encontrarnos con diferentes organizaciones políticas y sociales palestinas de Jerusalén Este, Ramala, Nablus, Belén o Hebrón.

Esta misma tarde hemos visitado, en compañía de Mahmoud Jedda, de los Health Work Comittees (Comités de Trabajo de la Salud”, la Ciudad Vieja de Jerusalén, apenas un kilómetro cuadrado de tierra en el que se apiñan unas 35.000 personas. El corazón robado de Palestina. Aunque apenas son un 10%, los judíos tienen ocupada militar y administrativamente toda la Ciudad. Cada familia palestina desalojada, cada nueva casa ocupada, cada centímetro conquistado en este lugar supone una gran victoria para Israel.

La Ciudad Vieja de Jerusalén es también, y dan fe de ello los miles y miles de turistas que la visitan cada año, el lugar con mayor densidad de lugares sagrados del mundo. “Esto es como un universo en pequeño”, nos dice Jedda. “Si tuviera que haber paz en el mundo, debería comenzar por aquí”. Estamos lejos aún para eso, sin duda. En las pocas horas que llevamos aquí, la paz apenas se vislumbra en los ojos, las sonrisas, o la hospitalidad de algunas de las gentes con las que ya hemos conversado. “Jerusalén es una ciudad triste y cerrada”, nos cuenta Raed Hamadeh, médico de familia en Jerusalén Este y director del departamento de Salud Primaria de los HWC. “Cualquier trabajo que quieras hacer con los jóvenes, por ejemplo, amenaza la seguridad de Israel y está prohibido”.

Gorka Andraka

Heldu gara

2011-10-09 domeka

Euskal Herrian eta Palestinan zein Israelen ordu bera da, hurrengo 15 egunetan holan izango da Bizkaian urriko azkeneko egunetan ordua aldatu arte.

Apur bat urduri gentozan Tel Aviveko Ben Gurioneko aireportuan Israelgo poliziaren kontrolak itzelezkoak izaten diralako. Atzo Yunkipur judutarren jai ospetsua izan zan eta emoten dau horren eraginez poliziak nasaiago ebilzala gaurko egunez.

Palestinarako lan talde honetan 16 pertsona gagoz 6 komunikabiderentzako beharrean gatozan kazetariak, ELA eta CCOO sindukatuetako ordezkariak, EHUko irakasle bi, CEAR-Euskadi  alkarteko  eta Bizkaiko Abogaduen Alkargoa be tartean.

Niri Tel-Aviveko kontrola GARA egunkariko Rubenegaz batera pasatea tokau jat. Inmigrazino kontrolera heldu  eta

  • Zergaitik zatozie Israelera? Nogaz zatozie, zertara?
  • Non geratuko zarie? Proiektu batzuk? Zeintzuk dira?
  • Zein da zeuen arteko harremana?

Azkeneko galdera honi GKE bateko boluntarioak garela erantzun deutsagu eta orduan ez da arazorik egon, aurrera, gure parean egon diran hiru pertsonakaz ez dira hain konforme lotu eta kontroleko iladatik atara eta aparteko gela batera eroan dabez.

Aireportuan Andrea egoan gure zain, Andre BAKEA eta DUINTASUNA GKEak Palestinan daukan ordezkaria da eta autobús txiki baten Tel Avivetik Jerusalemerako bidea egin dogu, ordubeteko bidaia izan da.

Bidean hebraieraz ega ingelesez idaztitako trafiko seinaleak, 18 urteko soldadu gazteek check-point baten geratu gaitue baina pasetan laga deuskue. Hala da be soldadu hoeek guztiak itzelezko ametralladorakaz ikuste benetan deigarria egiten jat.

Tel-Avivetik Jerusalemera doan autobidea ia osorik AEBek emondako diruagaz finantziau dabe, errepidearen %70 okupautako lurraldeetatik pasetan da. Autobide hau judutarrek edo arabiarrak diran israeldarrek baino ezin dabe erabili. Jeruslemera hurreratu eta berehala harresia ikusi dogu, mundo bi errealidade zatitzen dauzan porlanezko erraldoia, alde guztietatik ageri da.

Alfre Elgezabal